JUGUEMOS A... Chernobylite

Una intensa aventura que nos hará recorrer la zona de exclusión en la época contemporánea

Fecha de lanzamiento: Julio 2021

Desarrollado por The Farm 51

Publicado por The Farm 51

Plataformas: Microsoft Windows, PS4, PS5 Xbox One, Xbox Series X/S

El accidente de Chernobyl siempre ha tenido la capacidad de inquietarme. Las cadenas de errores humanos que terminan en catástrofe, más propias de la literatura y, sobre todo, del cine, han conseguido ponerme muy nervioso en incontables ocasiones y es por eso por lo que siempre había evitado las películas y series que hacían referencia a este incidente hasta el pasado año. Con el confinamiento nuestro consumo de servicios de streaming se incrementó, y en HBO había una serie de la que todos hablaban: Chernobyl. Superada la agonía de los primeros minutos de la serie, lo cierto es que engancha, y a partir de ahí todo lo relacionado con la central nuclear y la zona de exclusión empezó a cobrar cierto interés.


Chernobylite se ambienta más adelante en el tiempo que la serie, es un título contemporáneo que nos permitirá adentrarnos en la Zona de Exclusión en la que están teniendo lugar acontecimientos que, esperemos, no estén sucediendo también en la realidad. Encarnaremos a Igor, un científico y trabajador de la central nuclear durante el desastre de Chernobyl que ha regresado a esta en busca de chernobilita, un curioso elemento que le permite crear agujeros espacio-temporales con los que se puede transportar de forma inter- e intradimensional.

La sala de control de la central nuclear está recreada con mimo, permitiéndonos ver cómo era con todo detalle. Desde nuestra base tendremos una vista completa de la zona de exclusión que se irá modificando con el paso del tiempo.

Arriba, nuestro mejor amigo, el Stalker Negro, que intentará matarnos cada vez que nos crucemos con él. Abajo, la recreación de la Central Nuclear de Prípiat, preciosa.

El objetivo final de todo esto será utilizar la chernobilita para encontrar a nuestra mujer, Tatianna, desaparecida durante el accidente de forma misteriosa. En la central, conseguiremos la chernobilita, pero, como era de esperar, sale mal y la que será nuestra némesis, el Stalker Negro, matará a uno de nuestros acompañantes y herirá al otro antes de que consigamos huir. A partir de ahí estableceremos una base e iremos recopilando información para conocer más sobre qué está pasando en la central nuclear y, además, buscaremos pistas sobre el destino de Tatianna.


Para encontrar todo esto no estaremos solos, contaremos con aliadxs a lxs que podremos reclutar vía las misiones principales de la historia y que colaborarán con nosotros tanto en la obtención de recursos, enseñándonos a mejorar ciertas habilidades o capacidades mediante puntos de experiencia y, sobretodo, colaborando en el asalto final a la central nuclear. Este asalto es la culminación del camino que habremos recorrido a través de las misiones principales, las cuales siguen siempre un esquema parecido, empezando por el inicio de cada día.

Chernobylite se desarrolla siguiendo un esquema bastante básico que solo se romperá en momentos muy concretos de la aventura. Cada día nos despertaremos, conoceremos cuál es la misión principal, la llevaremos a cabo, o no, y volveremos a la base. En las misiones encontraremos un objetivo principal, objetivos secundarios, recursos esparcidos por el entorno y comerciantes que funcionan mediante trueque.


Las misiones no son la octava maravilla ni en cuanto a su desarrollo ni en cuanto a su variedad. Tras recibir un chivatazo (casi siempre vía radio) de algún acontecimiento que esté teniendo lugar o de alguna pista sobre Tatianna, nos lanzaremos rápidamente a la acción. Una vez en el lugar de la misión podremos optar por el sigilo o la acción directa mientras vamos a los distintos puntos de interés. En general, será un “p’aquí p’allá” de manual y visitados 3 o 4 puntos del escenario, completaremos la misión y podremos volver a la base. Además, la inteligencia artificial de los enemigos (sobretodo los humanos) es bastante limitada, verán cadáveres de compañeros y no se alertarán y les costará detectarnos demasiado en muchas ocasiones, por lo que si mejoramos nuestras habilidades de sigilo seremos prácticamente unos ninjas de paseo entre un punto y otro.

Arriba está Tatianna, el motivo por el cual llevaremos a cabo todas las misiones del título. Abajo, un enemigo haciendo nada. Si nos escondemos mínimamente bien, los enemigos nunca nos detectarán.

De arriba a abajo: Una de las primeras decisiones que deberemos tomar es si saboteamos esta mítica estructura de comunicaciones o no (ya veis lo que hice yo). Las reconstrucciones de momentos pasados tienen lugar en una especie de limbo con una recreación más oscura. Lxs compañerxs mejorarán nuestras habilidades, por ejemplo, el espacio de nuestro inventario.

Como ya he dicho, encontraremos objetivos secundarios y también muchos recursos esparcidos, por lo que las misiones se pueden alargar tanto como queramos, aunque si vamos al grano en 10-15 minutos podremos superarlas. Lo interesante de estas misiones suele radicar más en las decisiones trascendentales que habrá que tomar. Decisiones que afectarán de forma notable a la trama y también a la relación que tenemos con nuestrxs compañerxs. Estas decisiones serán complicadas y en general no sabremos qué consecuencias nos depararán, aunque también es cierto que podremos viajar al pasado y cambiarlas gracias a la construcción de una estructura en la base. Esto facilita las cosas de cara a ver las distintas posibilidades que ofrece el título y a no tener un trágico final por culpa de alguna decisión tomada al inicio del juego.


En resumidas cuentas, mediante estas misiones obtendremos información, experiencia y, como ya he dicho, recursos. La información que vayamos recopilando será importante tanto para conocer el trasfondo de la historia como para reconstruir momentos del pasado que nos ayudarán a comprender los acontecimientos que tuvieron lugar después del accidente y, más importante si cabe, los que están teniendo lugar en ese preciso instante. La experiencia nos permitirá adquirir y mejorar nuestras habilidades mediante entrenamientos y charlas con nuestrxs compañerxs. Los recursos, por su parte, serán importantes en la construcción de estructuras que permitirán que tengamos un mejor equipamiento así como mejorar la comodidad de la base, lo cual tendrá un impacto positivo en la moral de lxs aliadxs.

Cerrando el círculo, una vez hayamos completado todas las misiones principales de la historia y hayamos reclutado a todxs los aliadxs disponibles lanzaremos el asalto a la central nuclear, enfrentando así la última misión. Cabe destacar que esta misión está disponible desde el inicio de la aventura, por lo que podemos llevarla a cabo sin completar ninguna misión principal pero, en ese caso, será prácticamente imposible de superar. Lo ideal es afrontarla cuando tengamos todas las piezas del rompecabezas disponibles.


A nivel ambiental, nos encontramos con un apartado que encaja con la temática del título para bien y para mal. Para bien porque esta ambientación es una recreación de las localizaciones más emblemáticas de la zona de exclusión, como Pripyat o la propia central nuclear, basadas en las zonas reales pero adaptadas para mejorar la jugabilidad. Para mal, porque es posible que en este aspecto Chernobylite adolezca de repetibilidad, pero en pos del realismo que buscaban lxs autorxs es un sacrificio comprensible. Los entornos son detallados y tienen un tamaño adecuado a la propuesta, haciendo que las idas y venidas por ellos sean un pelín menos pesadas. Eso sí, a pesar de que parecen entornos abiertos, los recorridos serán siempre bastante lineales, delimitando los caminos accesibles mediante zonas de radiación que nos dañarán gravemente si penetramos en ellas.


Gráfica y técnicamente nos encontramos frente a un título resolutivo con unos efectos, unos modelados y unas texturas correctos y unas animaciones que dejan un poco que desear, pero que tampoco nos harán llevar las manos a la cabeza. A nivel sonoro es un poco lo mismo, cumple sin alardes, con una música que resalta la tensión de los momentos de sigilo o de combate y que acompaña con acierto a las situaciones más cinemáticas. Los efectos de armas, pasos, etc, están conseguidos, pero sin llegar a destacar como lo hacen en un AAA.

De arriba a abajo: Este panel se irá completando hasta tener todas las piezas necesarias para el asalto final. Los interiores están bien trabajados, con detalles que muestran la época en que sucedió el accidente. La recreación de los escenarios es lo más realista posible, de ahí que encontremos la mítica noria de Pripíat en distintas misiones.

Definitivamente, Chernobylite, es un título único. Una narrativa compleja, mezclando una historia de ciencia ficción que se desarrolla a un ritmo más que correcto y la capacidad de tomar multitud de decisiones que afectarán a la historia final, sustenta todo un entramado que cuenta con una jugabilidad ligeramente repetitiva y menos pulida de lo que gustaría (sobretodo en términos de IA) y una ambientación que logra transportarnos a la zona de exclusión pero que pierde un pelín de fuelle en el apartado técnico. Cualquiera que se enganche a su argumento lo va a disfrutar seguro, pero si alguien viene por las mecánicas de crafteo, construcción de bases y, en definitiva, supervivencia, seguro que encontrará mejores exponentes del género.

Análisis realizado en Agosto de 2021 en PC