JUGUEMOS A... nobody saves the world

Alza tu varita y enfréntate a la Calamidad... No importa que seas un fuerte caballero o un pequeño huevo, todxs tienen algo que aportar!

Fecha de lanzamiento: Enero 2022

Desarrollado por DrinkBox Studios

Publicado por DrinkBox Studios

Plataformas: Microsoft Windows, Xbox One, Xbox Series X/S

Nobody saves the world encarna la definición perfecta de videojuego, uno de esos ejemplos que aparecen al lado de la explicación y acepciones de algunos términos en los diccionarios para que las personas no familiarizadas con la materia puedan enseguida entender los constructos básicos que conforman este arte.


Drinkbox Studios ha conseguido crear un juego de factura notable, donde las señas de identidad del estudio canadiense están bien presentes: Personajes carismáticxs, humor, diseños coloridos… Bien es cierto que este título difiere un poco de los metroidvania o dungeon crawler que les dieron la fama: Guacamelee, Severed… Pero sigue siendo una obra muy reconocible, que traslada las virtudes de pasados trabajos a una aventura de corte menos lineal o, mejor dicho, más abierto.

La historia parte de la, probablemente, premisa más utilizada en los videojuegos. Despertaremos como “Nadie” en una cabaña y no recordaremos nada de nuestro pasado. Además, el mundo está asolado por una malvada plaga que amenaza con destruirlo, la Calamidad. Casualmente encontraremos la varita mágica de Nostramagus, el mago más poderoso, y aceptaremos la nada desdeñable tarea de salvar el mundo. Ahí lo llevas.


Gracias a la varita adquiriremos la capacidad de transformarnos en multitud de variopintas criaturas, las cuales son poseedoras de las habilidades necesarias para avanzar a lo largo y ancho del vasto mundo que el estudio ha creado para la ocasión. Inicialmente tan solo contaremos con una transformación: rata, pero a medida que avancemos y la dominemos podremos desbloquear al caballero, la ranger, el mago… hasta llegar al poderoso dragón.


El desbloqueo de criaturas tiene mucho gancho, pero es solo la punta del iceberg de lo que esta mecánica tiene que ofrecer. Cada transformación cuenta con habilidades activas y pasivas que pueden ser utilizadas por todas las otras clases que tengamos desbloqueadas. Así pues, si una habilidad de la rata es envenenar a los enemigos al atacar y el culturista puede hacer ataques de zona, podremos hacer un ataque de zona que envenene a todos los afectados.


La posibilidad de combinar habilidades es especialmente útil de cara a los combates, ya que la mayor parte de estas se dividen en 4 tipos: cortante, contundente, luminoso y oscuro. Como no podía ser de otro modo, existen gran cantidad de enemigos que son vulnerables tan solo a uno de estos tipos de ataque, por lo que será imprescindible pensar bien antes de enfrentarnos a ciertos desafíos. Además de construir un personaje adecuado para los enfrentamientos que nos aguarden, será importante llevar al día el nivel general del personaje, el cual nos permite mejorar las estadísticas base de todas las clases que, por si alguien se lo preguntaba, varían entre unas y otras. Por ejemplo, el culturista tiene más ataque físico y menos maná que el mago y viceversa.

Curiosamente, la salvación del mundo pasa por un sistema bastante arbitrario. Deberemos recuperar los 5 fragmentos de una poderosa gema que, una vez reconstruida, nos permitirá enfrentarnos a la calamidad. Para conseguir estos fragmentos deberemos completar 5 grandes mazmorras con sus correspondientes jefes finales y, para acceder a estas mazmorras, deberemos reunir estrellas, el premio por superar prácticamente cualquier desafío en Nobody Saves the World. Estas estrellas se obtienen por superar calabozos (mazmorras pequeñas), por subir de nivel, por mejorar a tus clases, por triunfar en misiones secundarias… En definitiva, cualquier actividad llevada a cabo reportará como mínimo una estrella.


De esta manera, el progreso se hace ameno, las subidas de nivel implicarán tener más poder y a su vez nos acercarán al objetivo final del título, haciendo que el entrenamiento y mejora de nuestro personaje no se sienta jamás como una pérdida de tiempo. Acerca de este punto, tan solo comentar que para que las diferentes transformaciones mejoren deben cumplir objetivos concretos, como derrotar a X número de enemigos con un ataque o en una situación muy concreta. Esto hace que de vez en cuando toque acometer un objetivo con un personaje que sea difícil o tedioso de conseguir.


Ligando temas de forma magistral diré que los objetivos más pesados de cumplir están relacionados con utilizar aquellas habilidades que son más “tácticas”, como los bloqueos, ya que el combate suele ser muy caótico y utilizar ciertos recursos con tino se antoja bastante complicado. De hecho, cabe decir que estas habilidades carecen de sentido en un título donde en las batallas más multitudinarias (y más complicadas), perderemos de vista constantemente a nuestro personaje, provocando un aporreamiento del botón de ataque sin demasiado criterio. Realmente, nuestras victorias en combate dependen en un 99% de nuestro nivel general y de llevar equipadas las habilidades necesarias. Nuestro manejo del mando aquí cuenta más bien poco.


Esto tampoco es un factor tan negativo como puede parecer. Considero que la virtud de este título es el diseño de su mundo y de sus misiones. Es completamente imposible aburrirse, a cada paso que demos encontraremos un nuevo encargo, un nuevo calabozo, un nuevo coleccionable… Y, por lo menos en mi caso, a cada objetivo conseguido quería ver el siguiente y el siguiente. En definitiva, es un juego que sabe cómo enganchar, que fluye hasta el final sin llegar a hacerse pesado en ningún momento.

Ni que decir tiene que jugando con amigxs esta experiencia se ve multiplicada. El título cuenta con un modo cooperativo para hasta 2 jugadorxs, tanto online como offline a pantalla partida. Además, una vez superada la aventura permite iniciar una nueva partida +, por lo que las horas de entretenimiento y la rejugabilidad están más que aseguradas.


Además, dejando claro de nuevo que su pretexto y su narrativa son convencionalismos que hemos visto cientos de veces, su guión tanto en inglés como en español es sublime, con un gran sentido del humor y con personajes bien construidos que, sin ser memorables (no lo buscan), nos sacarán una sonrisilla a menudo.


A esta fuerte personalidad que destila su guión le acompaña un apartado gráfico en un estilo de dibujo animado que, si bien muestra la decadencia causada por la calamidad, es muy colorido y desprende el buenrollismo del que Drinkbox studios hace gala en la mayoría de sus anteriores propuestas. Además, los enemigos y entornos son bastante variados, encontrando biomas muy bien diferenciados, cada uno con sus habitantes y sus propias particularidades.


Alguna pega más se le puede encontrar a su apartado sonoro, sobre todo a la música ambiente que a pesar de variar entre zonas puede tornarse repetitiva si nos centramos en superar las misiones y calabozos de una región concreta. Respecto a los efectos de sonido, son simples, pero cada clase tiene los suyos propios y el juego te obliga constantemente a variar entre ellas, por lo que la variedad está más que garantizada.

Nobody saves the world es una aventura enorme y desternillante, una propuesta que se siente fresca y original, donde es imposible aburrirse y donde es un placer perderse. Su combate peca de simple y el llevar al siguiente nivel a algunas de las transformaciones puede ser un pelín pesado, pero si lo que buscas es una experiencia directa y sin complicaciones con la que pasar un buen rato, este es tu juego.

Análisis realizado en Febrero de 2022 en PC