JUGUEMOS A... The MEdium
Dualidad, historia, ambientación, pero... ¿Dónde quedó la jugabilidad?
Fecha de lanzamiento: Enero 2021
Desarrollado por: Bloober Team
Publicado por: Bloober team
Plataformas: Xbox series X/S y PC
Bloober team se ha especializado a lo largo de su historia en juegos de terror y, francamente, no le ha ido mal hasta ahora. Si bien es cierto que ninguno de sus títulos ha resultado en obra maestra, sí que ha tenido cierto éxito, sobre todo con el primer Layers of Fear, y todo esto, le ha permitido, cuanto menos, sobrevivir. Ahora aterriza en 2021 con este The Medium, el juego más ambicioso del estudio hasta la fecha y el primer gran exclusivo de Microsoft para la nueva generación de consolas.
The Medium cuenta la historia de Marienne, una joven con un misterioso pasado que posee con un curioso don: vivir o, mejor dicho, manifestarse en dos realidades paralelas. Este hecho le permite comunicarse con los muertos y, en ciertos casos, ayudarles a cruzar para llegar a un supuesto “más allá”. El juego se inicia en Cracovia, justo tras la muerte de Jack, padrastro de Marienne y propietario de una funeraria (sí, que apropiado) donde ambxs trabajaban juntxs. Esta recibe una misteriosa llamada de un tal Thomas que le insta a investigar el hotel Niwa para descubrir las cosas que allí sucedieron y cómo ella está relacionada con todo. Guiada por una corazonada, acepta.
La historia es lo más interesante en The Medium, hay que partir de ahí. Este hecho me ha sorprendido, porque la promoción del título estaba bastante más centrada en la partición de mundos que en el argumento, pero, habiendo acabado el título, se demuestra que esta dualidad es un recurso más efectista que efectivo. No me desvío, la historia; yo diría que es lo mejor del juego, sin ser la octava maravilla. Inicialmente no parece que vaya a serlo, se entiende que algo descubriremos de Marienne, de la que prácticamente no se sabe nada, y avanzando en el juego, no tardamos en darnos cuenta de que todo lo que pasó (y pasa) en el hotel Niwa tiene relación con ella. No existen demasiados personajes, de hecho, a algunos de ellos ni tan solo los llegaremos a conocer, solo leeremos sobre ellos y veremos flashbacks en los que aparecen, pero todos van conformando una historia de la cual Marienne es parte fundamental. Esto hace que el título se siga con cierto interés, aunque debo decir que, en nuestro caso, cuando lo jugamos no hacíamos demasiado caso a las cartas o notas que encontrábamos, considerándolas como simples coleccionables secundarios, hasta que descubrimos que eran básicas para entender la historia.
Todo esto lleva a preguntarse si la historia era el plato fuerte del juego. La impresión que da es que lo es por accidente. Sin considerar que a Bloober team le den igual las historias, sí que suelen jugar con el abstractismo en todos sus títulos, sobre todo en lo referente a los finales. Me parece que en the Medium esto no es cantoso, pero sí que da la sensación de que con la historia se buscaba un hilo conductor sin excesivos alardes. Es respetable, si consideras que las fortalezas de tu producto son otras, pero este no es el caso según mi opinión. El primer tiro errado son las mecánicas del juego, las cuales se pueden dividir en puzles, sigilo y exploración.
Ninguna de estas mecánicas destaca en nada, de hecho, la implementación es relativamente simple. Los puzles son fáciles, rápidos, algunos son más ingeniosos que otros, pero en general sientes que intentan alargar el título más que aportar algo a la historia. El sigilo es la peor parte de las tres, en las secciones en las que buscamos pasar desapercibidxs lo haremos sin dificultad, no hay demasiados sitios donde esconderse, pero no hace falta, nuestro perseguidor es tan idiota como imponente.
La exploración es el último punto, y no es nada compleja, probablemente porque la cámara es un lastre. Esta cámara es en 3ª persona, fija, acompañando a Marienne en todo momento, simplemente nosotrxs no la podemos mover de ninguna forma. Cuando encontramos algo con lo que podemos interactuar, la cámara pasa a 1ª persona y entonces podemos interaccionar con el objeto en cuestión. La necesidad de la 3ª persona viene dada por la dualidad de mundos, de la que ahora hablaré, pero al final, para la exploración se usa este cambio entre 3ª y 1ª persona constantemente y eso resta ritmo al juego y le penaliza.
Pasando a la dualidad de mundos, en mi opinión es un éxito a nivel artístico, la ambientación está cuidada en ambos mundos y es interesante el cambio apreciable entre ellos. El problema es que está desaprovechada en todo lo demás. No se nos permite cambiar de mundo a nuestro antojo, en general, Marianne estará presente en los dos simultáneamente, y, en momentos concretos, actuaremos tan solo en uno de los dos, resolviendo algún rompecabezas que nos impida el paso.
Esto permite al estudio encorsetar al juego para ahorrar recursos y para guiar al jugador, ya que siempre que hay dualidad es porque es necesaria o porque se busca dar un efecto “molón” a la situación. A nivel narrativo sí que se aplica correctamente este recurso, jugando, evidentemente, un papel importante en la historia.
Antes he comentado que la historia parece al servicio de las mecánicas y no al revés, y a este punto querría volver. Marienne tiene ciertos poderes en el mundo de los muertos que le permiten avanzar por ciertas zonas y abrir caminos para la Marienne del mundo real, entre otras cosas. Estos poderes dan la sensación de ser un pegote sin sentido dentro del arco argumental de la protagonista. ¿Por qué es capaz de crear un escudo?, ¿cuál es la finalidad de recargar la energía? En el juego es simplemente protegerse de unas polillas terribles o dar la luz… Habría sido preferible, visto lo visto, que la narrativa fuese la prioridad total del estudio en the Medium, construyendo al menos una aventura que rayara a buen nivel en ese ámbito. Pero no lo hacen, erran en sus prioridades y esto les hace quedarse a medias en prácticamente todo.
Donde no erran es en el apartado artístico. Me encantó el inicio del juego en Cracovia y de ahí se mantuvo el buen nivel durante toda la aventura. Ambos mundos son preciosos y los personajes son “chulos”, resultones y diseñados con gusto. Lo único cuestionable es que, me da la sensación, que el hotel Niwa está situado en un bosque para poder reciclar recursos de otros juegos de Bloober team, como The Blair Witch. De este juego se toma más de un elemento, como los árboles y los restos de edificios semiderruidos. Personalmente, me habría gustado más el juego ambientado en la propia ciudad de Cracovia o Varsovia, pero entiendo los motivos de ambientarlo en un lugar más apartado y también de reciclar. Recordemos que la productividad de este estudio es muy alta, y eso tiene que dar lugar a algunas concesiones. Comprensible.
Más problemáticas son, por ejemplo, las animaciones de Marienne, bastante ortopédicas y, sobre todo, el rendimiento del juego. Francamente me molesta que, un juego que a nivel tecnológico no parece lo más puntero del mercado, tenga unas caídas en la tasa de imágenes por segundo que sean capaces de llegar a colgar el juego. En la fase final, durante una sección con una tonalidad tirando bastante a rojo, las imágenes mostraban sombras extrañas, tanto que daban un efecto cel shading que, si estaba hecho aposta (espero que no), carecía completamente de sentido. Después de esta sección empezó el festival, con 3 cuelgues que nos obligaron a cargar partida y a pasar esa sección lo más rápido posible por miedo a que el problema persistiese. A partir de ahí, los problemas habituales de rendimiento, pero que no entorpecían el desarrollo demasiado. Jugamos en una Xbox series S, tengo ganas de probarlo en PC para ver si pasa lo mismo, pero indiferentemente de la plataforma, en cualquiera de las dos Xbox de nueva generación debería funcionar fluido, no me parece un juego demasiado exigente la verdad, es más un problema de optimización.
Por último, a cerca de música y sonido comentar que son dos grandes aciertos. No hay ninguna sección mal ambientada o que no mantenga en todo momento la tensión y el tono sombrío y triste del título, generando perfectamente las sensaciones que busca durante el juego, tanto en un mundo como en el otro. Recomendado completamente jugarlo con cascos, como pasa con tantos otros juegos de estas características. La música tres cuartos de lo mismo, no es que haya cientos de piezas musicales, pero las que hay acompañan de forma fantástica a todas las situaciones que las requieren. Ni un “pero” se le puede poner, de hecho, podría ser el mejor apartado del juego.
The Medium no es un mal juego, tiene una historia y unos gráficos aceptables y en ningún momento se hace pesado de jugar. El problema es que tampoco destaca en nada, ni tan solo se puede considerar un juego que entre dentro del género del terror, ya que, aunque no lo he dicho antes, no da miedo. Tiene ideas guays, pero las desaprovecha y se queda a medias, decepcionando, sobre todo, en su jugabilidad, en la simpleza de todas sus mecánicas y en no exprimir una dualidad de mundos que estaba llamada a dar mucho más de sí.
Análisis realizado en una XBOX series S en Enero/Febrero de 2021